Unas manchas de tinta, unos puñados de pensamientos, un par de respiros, un tema sin tono. El sol soplaba fuerte los sonidos del tacto que con una premura majestuosa, era un aliciente, a eso de las tres de la tarde, donde no hay más cabida que un sol invernal llegando a su fin y un frio correlativo al desvanecimiento de los párpados, um abrir y cerrar, un día más, otros dirían un día menos, pero yo lo veo como una suma que a veces no adiciona, otras no resta, solo suma en negativo, una vista diferente en el resonar de la luz de aquel aroma tuyo, solo tuyo, soy tuyo.
lunes, 22 de julio de 2024
El recorrido de los continuos
Dando paso al invierno, la continuidad se convertía en el estallido de ser, de estar, así como un aliciente de los días frios de sol casi apagado, mirando el horizonte marino más allá de las casas, del pasto, de las direcciones, de los gestos y de los tiempos, con un camino algo agredido por el agua de lluvias pasadas, entre las grietas de la erosión de casi mares pasando entre las piedresillas de aquel camino casi escondido para quiense solo surcan en su rápido andar, por el asfaltado camino que de manera perpendicular, pasa a través de los cerros, como un colorido negro de puntos andantes, circulando a velocidades innimaginables, con alegorias de sonidos y otros de estruendosas manifestaciones. Era la tarde y no se detenía, entre la mirada de lo que es y lo que está dicho, el clima no se iba y ese sol solo dejaba más y más el calor en aquel lugar, de cerros verdes por las lluvias, esperando nuevas gotas que se sumerjan en sus tierras, así dejando ese hermoso color que da la vida a aquel sinuoso lugar. Entre que venían y pasaban, estaban los despertares, un poco de arena o algo de yeso, el día sucedía, algunas gallinas, un par de cotizaciones y alguna risa por el aire, era un clima de recuperación, algo así escuchaba a lo lejos, pero no veía en las manos el sentir que aquel contaba, era un presagio o quizá solo el recodo de algo que su totalidad personal, sabía que existía. Entonces los tubos y las caminatas, estaban entre lo que venía entrando, como esperando un nuevo futuro, el que se había dicho meses atrás, el plazo se estaba por cumplir y ahora, algo mejoraría, o eso es lo que esperaban, con la faceta de caminatas, con el andar provisto de formas, comenzaban a pesar del frio, nuevos tiempos, solo quería cumplir su sueños, tener el tiempo y vida para aquello, y lo más importante, cumplirlo para el porvernir de ella, para el renacer de los nuevos y mejores tiempos, donde caminar de la mano sea el privilegio, donde cantar con los cuerpos sea el placer de la vida, donde el mirar los refugios, sea el sueño de cada noche, donde manifestarse entre los demás, con alegorías de vida, sea el bienestar del alma, alma, alma.
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