sábado, 20 de junio de 2020

-algia

Con distinta participación a los días anteriores, cada vez más siento que el estímulo de la antigua soledad, es algo consiente, presente a ratos y vulnerado en otros, como sí las cosas contribuyeran a que, ya nada de eso de verdad importase. Estaba sentado en la mesa de la cocina tomando un café con leche, y un pan con mermelada, mientras nadie más aparecía, solo esperaba que siguiera así, el cielo negro detrás de las ventanas, la puerta de medio vidrio cerrada y el frío que inquebrantable disipaba el poco calor que había. Fue así como terminando una buena semana, la nostalgia "de mierda" aparece otra vez, a veces invitada por las canciones, por situaciones poco importantes en estos momentos o por la conjunción de una realidad que imaginaba distinta mucho tiempo atrás. El tiempo, la variable por definición de toda ecuación y que, por nuestros tiempos no tiene una definición absoluta, vulnera el paso de si misma, manifestando un par de artilugios que, no llevan a nada, pensar y pensar gasta ese tiempo valioso, que después de tanto introducirte en un tema, te deja ahí, parado, sentado, caminando o en reposo, pero con una casi "incertidumbre" que poco sirve, que poco apoya, que nada dice y tanto quita, la valiosa variable a la cual le reemplazamos nuestra propia incógnita, nos da una ecuación a veces indefinible, a veces sin raíces, otras solo con complejas, otras que, en el tan alto entendimiento de las matemáticas que se tiene en la humanidad, todavía no podemos definir donde nos deja o porque nos pone acá o así. 
Precipitadamente tratamos de explicar el por qué de cada una de estas interrogantes, pero, ¿qué son las respuestas que nos da?, ¿cómo interpretarlas?, analizar cada una de las posibles soluciones o el por qué de aquello o de eso otro, no me ha llevado a mucho, que quizá nada, como tendiendo a cero. Sí el denominador se agranda, la fracción se achica, y así al revés.

La nostalgia, el síndrome que quita momentos y que releva la realidad que ocuparía en inmensidad de otras cosas, pensar sin llegar a nada. A veces y con todo esto de la cuarentena, he desarrollado una cosa que no pensé que saldría, la incomunicación y como no saber ya, como relacionarme con la gente, solo con los que de verdad han sido mis amigos desde antes, pero en general, el "conocer" a otros, no lleva a nada, es más banal, que cuando hablas con alguien por el solo hecho de saber "cómo está" en esa conversación tan sin sentido, donde todo apunta a un "si bien y tu", "bien también" y el típico reclamo del por qué todo está cómo está o mera palabras sin sentido. Antes, quizá no poseía en magnitud, una facultad de comunicación, ahora solo es un atisbo de algo que pensándolo bien nunca fue de verdad. Siento que no soy el único que ha caído en esto.

Siguiendo con la nostalgia y el sentido de la "pérdida" de la comunicación interpersonal, ha magnificado ese sentimiento de incertidumbre en algún que otro aspecto de mi vida, que antes podía pasear por la calle y queriendo encontrar algo que llegase a cambiar el tiempo, que miraba las caras de los demás en donde nada encontraba, que pensaba en que música escuchaban los demás, o que sería de la vida en varios aspectos, pero ahora que el único horizonte que veo es el que se traza en la calle o por el lado izquierdo de la ventana mirando al mar, he notado que poco sentido tenía tanta pregunta, más por eso me fascina el simple hecho de la vida que crece en el borde de la ventana, los dos cáctus que crecen infranqueables y mirando el sol desde el amanecer hasta que se esconde por el otro lado de la ventana. Escuchando las voces de los vecinos, los autos pasar y las pisadas de quienes cruzan por la esquina del pasaje. Entre tanto de eso no hay mucho, solo me queda el sentido del corazón que ni yo sé donde estará, no se esfumó, solo cambió de sentido, quizá en dirección compleja o en soluciones con discriminante negativo, donde aquella fórmula no podía encontrar resultados exactos. Casi todo lo del último párrafo nada de sentido tiene. Espero se vaya esto y no vuelva, como así se fue toda la semana y me dio tiempos de productividad y de sonrisas sin sentido, solo mirando el sol entrar por la ventana o el sonido de la  lluvia en el techo, o el color del cielo en cada porción del día. En estos últimos tiempos han cambiado esas nociones de lo que es la felicidad, o de por lo menos lo que se parece a ella, con representaciones un tanto introspectivas o algo materiales, pero en falta de algo esencial o de una constante que no haga descaer la gráfica del sentido, donde fluctuar de arriba abajo ya no es el comportamiento arraigado, sino que se agregan dimensiones de vez en cuando y en otra es solo una proyección en alguno de los ejes, no sé cuál, pero algo así es. 


"Sustalgia"
Los mismos lugares y las mismas entrañas, los mismos recuerdos y las mismas diferencias, los mismos pensamientos y las distintas realidades, el mismo tiempo en diferente espacio, la misma tempestad pero distintas nubes, el mismo calor pero en diferentes brazos, el mismo líquido en distintos recipientes, la misma energía en distintas pilas, los mismos controles en distintas direcciones, los mismos vaivenes en diferentes órbitas, los mismos sonidos en diferentes posiciones, los mismos quehaceres en distintos momentos, la misma rutina en distintos personajes, la misma nostalgia pero con diferentes resultados, el mismo molido en diferentes hojas, los mismo recuerdos pero en distintas mentes. 

(Como para mucho, después de escribir algo, siento que no sé que título ponerle, que "quizá" hay tantos temas tocados, pero ninguno atribuible para ser nombramiento real, o solo no quiero dejar muy en claro cuál fue ese tema tan "profundo" del que hablé, entonces es ahí que busco entre nombres de canciones o en parte de sus letras, un atisbo de algo que sirva, que me convensa más que los demás, o que solo, se tome a variada interpretación, tanto así que en antigua eventualidad, un nombre formado en sílabas terminó siendo el título de una y malinterpretado, significó un cambio de concavidad, que nunca se recuperó.)


Y si, salimos de las sombras, así mismo como explicado mucho antes, no recuerdo cuando, la frase fue sacada de una escena de una gran película, "Soy Legenda"

Recknoker.


Bueno, como veo que Spotify no me dejó compartir una playlist que llevo haciendo, de vez en cuando hace algún tiempo, les comparto el link.

Playlist Spotify

Y si, me pasé su rato tratando de agregarla, pero creo las buscaré en Youtube y pondé el widget, por ahí, si es que se puede, eso. Y todavía esto no tiene título.

-algia: es un sufijo que procede del griego "-algós" e indica "dolor".

sábado, 6 de junio de 2020

Estepa 1

De sueños pálidos y enrevesadas conversaciones a solas, la tendría la suerte apostada a un 7 pares y medio de números, en donde la "estadística" y los nuevos conocimientos daban a esclarecer lo que se creía ya ganado. Un número tan inmenso de probabilidades, por solo decir que leído en forma matemática seria: "15 sobre 25", el binomio de Newton haría su aparición para dictar ese número de combinaciones posibles, para tan apuesta tan banal y a la vez tan poco precisa, infimamente diría. Pero solo eso era una parte del sistema que convertía cada objeto, obstáculo, onda o partícula, de su ser en un intricado conjunto de calamidades, buenas enseñanzas y cuantiosas historias, en una cobertura de células ordenas. Como no había otro refugio, fue en él donde terminó. El rayo que cayó del cielo aquel día, donde el sol colmaba las fauces, y el suelo brotaba su calor, convirtiendo todo en la resequedad que los nuevos tiempos no querían, pero que proliferaba en tal magnitud, que cuerpos de agua en dicha tierra, escasos han de ser. Primero la buena nueva de un tormentoso invierno, a pesar de las dificultades, el líquido de color transparente era de real necesidad, desperdiciarlo, no era ni buen visto por peces y animales terrestres que miraban de lado a lado. Quizá en su noción no era de total realidad, pero el sol que pegaba fuerte enloquecía por momentos su sed de un cambio. Distraído por la inmensidad de la llanura que cada día miraba y a la lejanía, el corte que del que nada conocía, ni saber donde estar ni  menos donde estaría, el tiempo lo proveía de cuantiosa luz y frutos verdes que crecían un poco más allá, donde se escondía el sol. 
Los pies helados y las nubes caídas, el cielo de color negro, y los pocos puntos a distancias inconmensurables que se veían claramente, solo suponían un nuevo aviso, que la luna saldría del lado derecho de la ventana, entre el marco lateral que salía de cuadrado dela ventana. Se alzaba sobre todo lo que nos era y no nos era prometido, siempre estuvo y siempre estará, por lo menos eso es lo que sé, que todavía no nos chocará o se alejará de nosotros. Impactado por la magnificencia de tal ser nocturno, sabría que desaparecería un día de a poco, y volvería a nacer de la misma luz que se le fue arrebatada, para aparecer en el trazo que circunda la bóveda celeste. De cuerpos celestes llenaba las noches, cuando miraba el pasar desdichado por la pérdida, añorando el futuro, pensando en su presente, viviendo entre lo que se le iba, en la muerte de sus células, en el renacer de otras, y en el crecimiento que volvía como el ciclo de los asteroides, los llevaba de aquí para allá, dejando su estela en acercamiento al sol, nuestra estrella, la que le daba el calor, le daba la sed y le proveía de colores rojizos todos los días por las tardes y de alarmantes amaneceres en la lejanía de la estepa en donde podía sostener sus manos al cielo y agradecerle cada segundo que se fue, cada minuto que llegó y cada nueva hora que vendrá, por los poros saldrían sus sales, por su nariz el dióxido de carbono que era llevado por la sangre hacía los pulmones y que fuera reemplazado por el oxígeno vital que los ya cada vez menos árboles daban. En su punto de vista,la totalidad del verdor de las estepas se había ido, el desconocía los verdes prados del otro lado de la linea que no terminaba jamás. Eran comienzos y futuros, se preguntaba cada mañana después de todo el día anterior, el nuevo paso que daba, estaría bien, sería mejor o un nuevo día sería la oportunidad de percibirlo de otra manera,  será total así, sería posible volver tanto el atrás que cambiar el destino sería tal que nada de la nada, tuviera la misma forma, sin nada en que pensar, pensaba en las realidades que no conocía, veía  los puntos nocturnos y el polvo estelar que cubría todo, la majestuosa imagen del nuevo cielo de cada nueva noche.

lunes, 25 de mayo de 2020

SinNombre1

-Entre que comenzaba otra vez el intertanto casi infinito, se pronunciaban palabras y se creaban pensamientos que dejaban atrás otros, como no era posible saber que iba a ser, las "buenas nuevas" no tenían momentos para aparecer, eran más efímeras que cualquier otra cosa, se volvían estrepitosamente hacía abajo, cayendo en picada, a veces el largo tramo de caída las hacía volver, otras se quedaban cayendo en el vacío infinito, como si de números no bastara, con un poco de aquello y nada de lo otro. Sentido a veces ni tenía, era pronunciarse por pronunciarse, el clima estaba tan intermitente, las reglas estaban hechas, las manos estaban amarradas sin cuerdas entre ellas, las sillas no tenían patas y los televisores carecían de colores, el clima se tornaba falso y poco recíproco, eran tiempos de barbaridades que nadie notaba. Punto a punto entre las calles se miraban las caras con la mitad de ellas cubierta de un fondo blanco o multicolor, pero aún cuando las necesidades eran tan poco empáticas con la realidad, eso que llamamos tiempo se volvía cada vez más corto. Eso que decían de ir de acá para allá estaba de manera uniforme, prohibido por el tiempo, como si nada tuviera espacio, solo un eje en el cual se desplazase, ni entre los libros apilados en la última biblioteca del corazón, quedaría tan poco espacio entre los dos, era simple y llanamente, un vacío que había que rellenar.  A pesar de estar roto por dentro, el sin número de nuevas variables hacía que fuera un pequeño problema el buscar soluciones, pero ¿qué es más entretenido que buscarlas?, cada uno tiene su propia opinión, era cosa de preguntar y preguntar.
El soliloquio solo condujo por la carretera y con ello, un nuevo paraje para recorrer, sin siquiera saberlo, el fin no sería encontrado, o todavía no se sabía de su existencia, solo se tenía la certeza de que aparecería, o sería primero el fin o su fin. Un poco de aquello no tenía nada del otro, solos, separados, con malas costumbres y nulas realidades...

lunes, 4 de mayo de 2020

Espacios no Euclidianos

¿Todo era o todo estaba?
Las maravillas de la ciudad y esas manifestaciones de los días, con el río sin fin, con las noches de maravillas, con el clamor de la vida que se creía completa, con los altibajos, las nuevas esperanzas, el diseño de las calamidades y las soluciones de las ecuaciones, tantas variables y todas se fueron a cero, igualadas en lugar de ser reemplazadas, con las anécdotas entre los dedos que se iban de camino a casa, al hogar al que se extrañaba llegar, de pronto fue que nada tenía sentido real, ¿todo se fue? vacío por dentro, seco de todo lo que alguna vez estuvo vivo, de ramas rotas y de raíces sin agua, de hojas que caducaron y este invierno que se acerca y pareciera ser infinito entre los números que todos los días cumplen su aparición entre las clases y los cuadernos, entre los códigos y las alucinaciones. Anoche un sueño culminó el pesar, dejando entre ver la poca respuesta que tendría esa gran pregunta, esa pregunta que se hizo, donde sin recordar nada más que el actuar ya nombrado, se esfumó todo recuerdo de el, solo quedaban pedazos en el espacio, la gravedad no se los llevaba ni los atraía, flotaban en la incertidumbre de querer ser algo, que ya nada eran, completamente dejados de lado, con un atisbo de algo que vendría pero que, fue peor de lo esperado, no había ni sentido ni magnitud, ese vector ya ni escalar era, ¿dónde quedaban esos días en que el sol brillaba detrás de todos nosotros?, ¿cuándo el tiempo se haría presente?, ¿cómo fue que las anticipaciones hicieron perder la vida sin siquiera saberlo?, de antemano ese "para siempre" fue una resolución ilusa de la verdad, sintiendo que las canciones y sus tantos dichos, dejaran una verdad expuesta, un sentido que no tenía sentido ya, como se dijo, ni escalar era, sería solo un número entre los demás, entre la infinidad de ellos, de lado a lado, mirando en las tres dimensiones, donde los límites no eran iguales, otros que tendían a vacíos y otros que cambiaban la concavidad, pero, ¿qué sería de las demás formas?, ¿qué sería de las manos expuestas sobre el lápiz que teñía de su negro color los cuadros blancos de quela papel?, cuando encontrar las raíces de tantas variables no era posible, sin fórmulas ni artimañas, ni con diferenciales, porque era imposible crear un nuevo modelo cuando ya todo estaba escrito, no habría otra representación de la realidad más allá de la vivida, era posible encontrar algún que otra solución particular pero solo en casos restrigidos, nada de generlidades ni expansiones, nada de cambios de variables ni de integraciones, era solo un soliloquio, un monomio que ni grado tenía.

Fue cuando, ¿cuándo fue?, en  las llamas de los cerros, caminar descalzo comenzaba a ser poco  recíproco, era uno pero no existía su inversa, no era "uno es a uno" ni sobreyectivo, ¿entonces? para que seguir con el ejercicio si ya se sabrían las respuestas de antemano, mirar detrás de la tapa para poder ver el real resultado, todos lo decían, era como no saber algo que sabía, algo que conocer sin haber conocido, un resultante del producto escalar, la perpendicularidad hacía todo cero, cuando no habría vectores que conocer ni puntos que investigar, ni con reglas ni con compases, nada de música, nada de geometría, nada de espacios, solo vacíos, ni puntos colineales ni lineas paralelas, nada de la geometría euclidiana, eran espacios sin forma.

Todavía quedaba una semilla detrás de las ropas, en el intenso frío que se formaba, el número que vacío era, siempre formaba un conjunto, el del mismo nombre, donde a pesar de ese vacío infinito, la continuidad no se interrumpía, era posible sacar algo de ahí, quizá con nuevas matemáticas, con nuevos conocimientos más allá de nuestros confines, porque de eso se trata todo, de sacar de donde no hay, de estudiar el plano que forma la dificultad, de las raíces que solo se dan en plano complejos donde la "i" era el nuevo complemento que caminaba por el sendero de esa respuesta que en otros planos no se encontraba, rompiendo las respuestas con un punto que antes no existía, era así que nacieron nuevo, ¿ha pasado?, nada ha pasado, eso es lo que pasaba, todavía nada estaba escrito, ni en cuadernos ni libros, menos en la tela del espacio-tiempo, cada destino formado de nuevo tomaba tiempo, miles de años quizá, así nacen las estrellas, del tumulto de gases que por la gravedad se convierten en un nuevo ser, dando vida y  matando otras, todo se creaba o se transformaba, ahora queda la segunda parte de lo dicho, la nueva y refinada conversión a un nuevo andar, uno de los que antes no estaban, dejando por detrás las manos, de frente al universo y rodeado de cuerpos celestes, cada uno quería girar, cada uno quería la energía, cada uno quería el calor que provocara vida, o algo parecido que valiera la pena ver para poder existir tras la aparición de las nuevas luces en nuevos cielos.

Entre que fue y vino, nada quedaba, solo un par de copas vacías con pequeños atisbos de un líquido morado, era ese vino que se tomó las fauces y que convirtió en desdén el futuro que vendría, porque nunca sabes que hay hasta que se ha acabado, nunca se sabe de la realidad hasta que esta se ve en peligro, nada de lo que estaba por quedar quedó, solo dejó un rastro que no se seguía, sino que solo aparecía tras recorrer antiguos parajes, el clima era raro cuando el espacio y los trazados de antes en el piso se juntaban. formando un plano que ya no vivía, uno que solo se formó para ser ejercido y se esfumó, así continuaba la realidad, todo eso era parte de segundos, quizá todos hayan vivido el ejercicio de una realidad casi así, punto de vista, si es cóncavo hacia arriba o hacia abajo, puntos de vista nada más, así se completaban los días con esos vaivenes, como ondas, como fuego pero también como frío, aún así, el show debería continuar.


¿Sombras?

domingo, 3 de mayo de 2020

Cero sincero

Caminar, punzón en la mano, atado de boca y con los ojos abiertos, pupilas desgarradas y el pecho sin corazón, de antes que todo fuera, el amanecer todavía estaba lejos, las alcantarillas se llenaban del agua que caía desde el cielo, la negrura de la noche y la ausencia de la luna y las estrellas, harían más fácil la escapada. Él con las piernas ya desechas de correr de acá para allá y de tantos meses preso de su realidad, fue que se levantó, con las últimas fuerzas, el sigilo y la calma no eran aliadas, ya que la poca cautela podría hacer despertar a sus captores. Era de temor infundado cuando las noches de esta noche caían, ni con total seguridad sabía sí saldría vivo de esta, con las manos ensangrentadas por su escape, fue que corrió lo que pudo, atravesar el muro sería la parte más complicada, por su salud y las graves heridas en parte de su cuerpo, no se sentía a gusto, nadie lo haría en realidad, era manera real, una persona inocente, pero las leyes en tiempos de guerra no recurrían en las verdaderas, el clima de su mente solo estaba soleado detrás de la escapatoria que en momento como este lograría. Pensar en casa, en la vida, en sus antiguos refranes, esos por los que era conocido, pensar en la antigüedad fue cosa fácil, ya nada le quedaba sí no se alejaba rápido de aquel lugar. Entorpecido por los charcos y la grandeza de la lluvia que caía, la mediana oscuridad y todo ese poco aliento que no lo detenía, salió del lugar, nadie lo esperaba, hasta raro se le hizo, el que nadie lo esperase, que nada lo hubiera detenido ni alertado a los demás, estaba con la mente clavado en salir, en llegar, en escapar, ¿escapó de verdad?, el sueño lo contuvo y el calor lo comenzó a sacudir, un ardor nada efímero se convirtió en su nueva realidad, la maldad que siempre estuvo se apoderó de sus captores y, como ya nos les servía, es que entorpecidos por la razón, lo quemaron vivo dentro de sus aposentos. Nada nunca se les escapó, nunca nada se les fue, todo estuvo dentro de su mente, ni el ardor ni la escapatoria eran la realidad, solo estuvo meses y meses en una cama en un hospital de un país lejano y sin explicación, donde no se hablaba su lengua ni se usaba su moneda, ni personas eran, ni animales tampoco, seres sin cara se apoderaron de su mente y la usaron para satisfacer una realidad impregnada dentro de ellos, la realidad de una vida llena de violencia.

viernes, 1 de mayo de 2020

Decolora la Verdad

Todo se dispersó, la calma y el ambiente se volvieron humo en el aire y las necesidades ni eran de real importancia, la realidad era intransigente y se convertiría por tiempos, en esas manifestaciones que nada ni nadie quería vivir. Perdida, ilusión, abandono y calamidad, caminos y más caminos, entre la niebla el piso quebradizo se forjaba, contribuía a la barbarie de tiempo atrás, no se conformaba con tan poco, quería un paso más allá. pasos y más pasos. ¿Entonces?, entonces nada, ¿qué pasa?, nada pasa, eso es lo que pasa.

Se permitían un par de veces los fracasos, con atisbos de resguardos, para parecerlos más afines, para hacerlos parecer menos malos o con menos verdad, pero ¿qué es esa verdad?

Cuando el sol pegaba nada de fuerte en esos meses del pasado, las antiguas calles y mientras el recuerdo de la nada fulminaba los cimientos, fue que desvelado entre los demás, la forma en la que serían los días, sería revelada, no tendría cabida seguir, llamar, acontecer la realidad que no llegaría. Siempre hablar de realidad perturba el alma, ¿qué me dices de eso que tanto querías pero que lo truncaste con actos?, ¿qué más hay que decir sabiendo que...? ojala hubieran sido más palabras las que se cobijaran, las que formaran lineas en el cielo, diversificando las nubes con sus formas, las estelas de luz con su palpitar, cada cosa tenía un camino que cambiar, como completar un dejo que nunca se dejó, las piezas ni siquiera estaban, el puzle venía inconcluso desde la fábrica, con restantes piezas y con más de alguna repetida, que se trataba de acomodar en cada una, en cada una de las que no eran su lugar, ¿por qué?

¿Cuánto tiempo caminando?

Pasaban los días, las noches, las marchas, las festividades, el calor, las clases, los términos, las notas, el frío, las tardes, el clima, la dominación de una cosa que no tenía en mente... decolorando la verdad.

¿Colores?

¿Desde cuando caminando por lo bordes de las parcelas, los colores se hacían presentes? Solo quería una pequeña parte del color, conjeturas de la realidad, con un tanto de la nada en las manos y tan poco del todo en la mente, el tiempo y las palabras no abrían pases entre el cielo y las estrellas, la luna salía cada día y sin porvenir anunciaba ese recóndito momento, en donde todo, se esfumó.
Ahora en la precariedad de los sistemas, las nubes negras se posan en el cielo raso de la habitación y los nombres que existían, eran ya nombres nada más, como palabras banales, como vasos vacíos, como libros sin hojas, como ventanas en donde los vidrios han de faltar, y ¿qué llena el espacio cuando el calor se va?, solo frío, estigmatizado y poco querido frío.

Finalmente se tumbaron las manos
Recorriendo el piso con su palmas
Inconscientemente encontraba destinos
O, ¿era solo una mentira más?

Y, en la linea invisible, inalterable e indescifrable, de donde comienzan otra vez, las sombras.